



SOBRE MÍ
De niña sentía una pasión inexplicable por el ballet. Empecé a bailar a los siete años, en İzmir. Con el tiempo, la danza se convirtió en mi primer idioma. Estudié ballet durante 16 años y, en el camino, descubrí la danza contemporánea. Mis profesores me animaban a seguir por ese camino, pero yo seguía eligiendo el ballet. Me fascinaban tanto su disciplina como su complejidad.
Durante mis últimos años en Estambul, interpreté una coreografía semiclásica creada por un coreógrafo argentino. Apenas recuerdo la coreografía, pero nunca olvidé la música: Libertango. Con la confianza de que “una bailarina de ballet puede hacer cualquier cosa”, entré por primera vez a una milonga. Asi fue que el destino me llevó con unas pocas clases de tango a Alemania, a completar mi maestría en Ciencias Políticas. A partir de ese momento, el tango empezó a marcar el ritmo de mi vida. Al terminar mi primer año, me encontré en Buenos Aires. Era la fuente. El tango pertenecía allí. Cuando me fui, sentí que había dejado una parte de mí atrás.
Durante los años siguientes, enseñé tango, participé en festivales y milongas por toda Europa y volví a Buenos Aires siempre que pude. Cada partida se hacía un poco más difícil. Al mismo tiempo, mi curiosidad por el movimiento crecía. Empecé a prestar más atención a mi propio cuerpo, a sus posibilidades y a la importancia del movimiento saludable. Esa curiosidad me llevó a los métodos GYROTONIC® y GYROKINESIS®. A medida que pasaba más tiempo en Buenos Aires y enseñaba en Berlín, me encontraba haciéndome cada vez más preguntas: ¿Por qué bailo? ¿Qué estoy buscando realmente en el tango? Y quizás, lo más importante... ¿Por qué bailar en Buenos Aires se siente tan profundamente diferente?
Ya no me alcanzaba con repetir pasos. Quería entender qué hace que el tango sea... tango. Después de innumerables viajes, volví una vez más a Buenos Aires, esta vez sin pasaje de vuelta. Ya no quería simplemente aprender nuevos pasos. Quería comprender la cultura que le da sentido. Con el tiempo me di cuenta de que mi forma de mirar había cambiado mucho antes que mi forma de moverme. Cuanto más tiempo vivía en Buenos Aires, más entendía el tango. Su historia, las historias de migración, la poesía, la música y la vida cotidiana me mostraron que bailar nunca es solamente moverse.
Al mismo tiempo, mientras profundizaba mis estudios en los métodos GYROTONIC® y GYROKINESIS®, entendí que el movimiento no es solo algo físico: es una relación entre el cuerpo, la mente y la experiencia. Poco a poco, todo empezó a conectarse. Mi formación académica, mi investigación sobre el tango, mi curiosidad por la cultura argentina y las preguntas que me habían acompañado durante años encontraron un lenguaje en común.
Hoy, todo lo que hago —cada clase que doy y cada historia que comparto— nace de esa misma curiosidad: explorar el movimiento no solo a través del cuerpo, sino también a través de la cultura, la historia y las historias de las personas que le dan forma. A través del Tango Argentino, GYROTONIC® y GYROKINESIS®, acompaño a las personas a explorar el movimiento con mayor conciencia, curiosidad y libertad.
Para quienes tienen curiosidad
Formación académica
2001
Bornova Anadolu Lisesi
İzmir, Turquía
2002
Eliot High School
Maine, EE. UU. Escuela Secundaria
2006
Universidad de Estambul
Licenciatura en Relaciones Internacionales
2009
Universität Hamburg
Maestría en Estudios Europeos
2026
Universidad de Buenos Aires
Diplomatura en Tango y Cultura
Formación en movimiento y danza
2006
Pera Fine Arts
Formación en Balle











